Síntomas del Alcohólismo

LA NEGACIÓN COMO PRINCIPAL DEFENSA

Las razones lógicas para un enfermo alcohólico, varían desde las infantiles hasta las realmente creíbles,  para justificar el hecho de beber o drogarse, para no enfrentar su realidad y seguir consumiendo.   Así como para evitar que las personas que le quieren hagan comentario alguno al respecto de su manera de beber o drogarse; NIEGA que bebe y/o que se droga, tratando de  ocultar su consumo.

Una actitud al inicio pasiva y aparentemente inofensiva,  que con el paso del tiempo se transformara  en una negación activa y hostil,  ya que el alcohólico se va a sentir ofendido, agredido y señalado, cuando se le quiera hablar sobre el tema, no permitiendo el más mínimo comentario al respecto por parte de persona alguna.

JUSTIFICACIÓN Y AUTO ENGAÑO

El enfermo hace una alianza con el alcohol, el cual por lapsos disminuye su sufrimiento e inventa excusas para  seguir bebiendo, y así  alcanzar un alivio momentáneo aun cuando la mayor parte del tiempo que bebe está sufriendo, el individuo enfermo piensa que siempre tiene la razón y el pensar así; origina sus justificaciones, desde luego justificaciones a su manera de beber y a su conducta dañina.

El alcohol su anterior aliado, se convierte ahora en una obsesión que lo despoja  de las facultades de voluntad para resistirse a sus demandas, y ya no está dispuesto, ni en su voluntad el reconocer  su devastadora debilidad y consecuencias.

¿DONDE COMIENZA TODO?

En algún momento perdió el control sobre cada una de las cosas que en el pasado en apariencia  eran fáciles de llevar a cabo: trabajar, estudiar, la relación con la familia y amigos, cierto desenvolvimiento en la sociedad. En el presente, el iniciar un nuevo día le resulta difícil y complicado vivir, y  hacer frente a las circunstancias que normalmente suelen presentarse le provocan impotencia y dolor; pues las cosas no son como él quisiera que fueran,  intentando escapar de esta realidad que de la cual el mismo es responsable, comienza a beber y/o drogarse, justificando su manera destructiva de huir.